CASAS TIBETANAS.
La mayoría de los tibetanos habitan en casas construidas con elementos naturales, aprovechando sus virtudes como la frescura en verano y la retención del calor en invierno. Estas son, generalmente, edificadas en las laderas de las montañas, integrando armónicamente su fisonomía con el medio ambiente.
Toda la casa es estucada en color blanco a excepción de puertas, ventanas, y columnas , las cuales son decoradas en brillantes colores como rojo, azul, y amarillo. Su madera es ricamente labrada en complejos patrones influenciados por la arquitectura budista y abundantes y floridos macetones acompañan la ventana.